martes, 15 de enero de 2008

Educar al Cachorro

Educar nuestro cachorro, es fundamental, básico y podríamos decir que de primera necesidad. No hace falta esperar para empezar con las enseñanzas de obediencia y "buena educación" de nuestro perro. El mejor momento, es el primer día que llega a nuestra casa, para poner las cosas en su sitio, e indicarle lo que está o no permitido. Todo cachorro al llegar a su nueva casa, en la primera noche empezará con lloriqueos, lo cual es natural y lógico, al someterlo a tantos cambios en un solo día. Sin embargo aunque nos dé ternura debemos ser inflexibles y dejarlo dormir en el sitio que hemos destinado para él. Claro que debemos hacerle sentir que no está solo, y si es necesario dejarle una luz, e inclusive ponerle un reloj de tic-tac cerca , para que sienta algo que le recuerde los latidos del corazón de su madre. Aunque este primer día sea un poco difícil, será peor, si se le lleva a la habitación,de la que luego forzosamente tendrá que salir un día, mas tarde o mas temprano, y los lloriqueos ya se pueden transformar entonces en sonoros y molestos ladridos, que serán mucho más difíciles de resolver.
Así como debe establecerse su lugar de reposo nocturno, también es necesario establecer lo relativo al uso de sillones, sofás y camas. Si en los primeros días de convivencia conjunta, se le toma en brazos y se sienta en sillones y camas, el cachorro verá esto de subirse a los muebles como algo natural, y los dueños deben evitar esta situación reprendiéndole desde el primer intento de ascensión, y mejor que esto, es no permitirle al cachorro, ni aún en brazos subir a los muebles, desde el primer día.

También debe ser cortado de raíz el ladrar, el morder, el atacar, y que el animal vea en su dueño, precisamente el que manda, no se debe caer en la tentación de dejar pasar una travesura con la excusa de que es pequeño y lo hace por jugar, muchos de los vicios cuando adultos, lo son debido a la permisividad cuando cachorros.

Se debe empezar con buen pié y pronto, la educación del perro, pues no hay que olvidar que un perro mal educado o mal adiestrado, es un firme candidato a ser un animal conflictivo tanto con los humanos como con sus congéneres. La educación debe realizarse sin maltratos, sin pegarle ni amedrentarlo, con firmeza en nuestras instrucciones y fijando lo que no se debe hacer desde el primer día, evitándose así males mayores.

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