lunes, 21 de enero de 2008

Las Tortugas: ¿de donde vienen y donde tienen que ir?

El deterioro de la especie ha hecho que las tortugas se hayan convertido en mascotas menos frecuentes entre nosotros. El desconocimiento que muchas personas tienen sobre estos animales, hizo que la ley las haya alejado de las tiendas del rubro.



La tortuga mediterránea (Testudo hermanni) y la tortuga mora (T. Graeca), están protegidas por la ley, que impide su recolección y mantenimiento en cautiverio. Pero existen otras especies no amenazadas que se pueden conseguir en los comercios y que reúnen todos los requisitos legales para su mantenimiento en el terrario:

-la tortuga de patas rojas (Testudo carbonara)

-la de patas amarillas (T. Denticulata)

las tortugas caja (Terrapente carolina).

Y así como es tan importante saber de donde vienen las tortugas, tanto lo es saber adonde tienen que ir. El alojamiento más adecuado es un terrario de dimensiones proporcionales a las de nuestra mascota. Para los ejemplares pequeños puede ser suficiente una caja vivario o un acuario viejo, pero cuando crecen se hace necesario un lugar más espacioso.

La importancia de las paredes de su “vivienda”, reside en la protección que la tortuga necesita de las corrientes de aire. También es fundamental disponerle una capa de piedras redondeadas, gravilla y ramas secas, un pote de agua limpia, así como una fuente de calefacción (puede ser una lámpara).

La tortuga es un reptil y como tal, no tiene la capacidad de auto mantener su temperatura. Lo más recomendable es una lámpara infrarroja que trasmita el calor necesario y no caliente el ambiente.

La luz solar aporta vitamina D a la superficie de su caparazón, aditivo imprescindible para reforzar el calcio que debe incluirse en la dieta de la tortuga.

Un mito

“Las tortugas provienen de un lugar árido y por eso no necesitan mucha humedad” - Falso. Es necesario mantener cierta humedad, mantener un pote con agua fresca y de vez en cuando proveerla con un baño refrescante. La presencia de agua en el terrario asegura el nivel de humedad necesaria, por la evaporación.

Al notar demasiado calor, la tortuga suele buscar un refugio. Para ello, es aconsejable instalar un rincón de aislamiento en donde se pueden acumular piedras, ramas, musgo, etc.

Una vez pasado el invierno (etapa en la que hibernan y mantienen muy bajo su metabolismo), las tortugas retoman su actividad y necesitan recuperar ciertas vitaminas presentes en verduras como:

-lechuga
-tomate
-manzana
-zanahoria
-fresas
cerezas
-etc

Así como en alimentos naturales tales como:

-hígado de ternera o carne picada
-comida para perros
-caracoles e insectos (a ser posible vivos para darles vivacidad).

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