martes, 18 de diciembre de 2007

Problemas de Micción

Las posibles causas por las que los perros orinan en la casa son variadas, pudiendo ser por enfermedad, ansiedad por separación, problemas de adiestramiento, estímulos provocados por el temor, marcación urinaria, micción relacionada con la excitación y micción relacionada por la sumisión.

Marcación urinaria:

En general es exhibida por machos enteros después de alcanzar la madurez sexual. El volumen de orina suele ser escaso y es depositado con regularidad en unos pocos lugares específicos como objetos verticales.

La castración es efectiva en un porcentaje elevado para corregir esta alteración.

Si esta marcación se da en unos pocos lugares, la práctica de colocar allí comida, agua o la cama del animal puede inhibir ese comportamiento. Obviamente las áreas donde ha "marcado", deben ser higienizadas con meticulosidad. Si se identifican estímulos específicos como por ejemplo la llegada del cartero o visitas; se debe castigar al perro apenas comience la marcación.

Algunos machos pueden estimularse por la presencia de hembras en celo en la vecindad, pudiendo en este caso ser controlados con fármacos específicos.

Cabe recordar que en el caso de gatos; si esta conducta persiste luego de la castración, la utilización de feromonas sintéticas en el lugar donde orina es altamente efectiva.

Micción por sumisión:

Este problema lo exhiben los cachorros y jóvenes durante las expresiones de saludo o cuando son reprendidos. A medida que el animal madura, esta conducta por lo general desaparece.

Es importante identificar los estímulos que provocan esto, para minimizarlos, hasta que el animal madure y aprenda a controlarse. En el caso perros con este problema, el castigo físico está contraindicado ya que es probable que esta disciplina intensifique las tendencias del animal a la sumisión.

Micción por excitación:

Esta alteración se presenta en perros jóvenes en momentos de hiperexcitación como pueden ser momentos de juego o saludos. En estos casos el animal no necesariamente adopta una actitud de sumisión, pero puede orinar mientras está parado o camina. Como medida se puede evitar exponer al perro a estas situaciones cuando sospechemos que tiene la vejiga llena. La reeducación va orientada a que el animal se relaje en esas situaciones, y puede ser ayudada por drogas que aumenten el tono del esfínter uretral.

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