martes, 18 de diciembre de 2007

Educar a tu cachorro

Para educar a tu cachorro es necesario comprenderlo, "no hay que castigarlo" porque no razona tan rápidamente como nosotros. Con hacerle entender las cosas es suficiente. Esto se logra repitiendo la orden de la misma forma todos los días, con la misma palabra y el mismo gesto. No es necesario elaborar un discurso, con pocas palabras es suficiente.

Lo más importantes es tener mucha paciencia, dedicación y amor hacia tu nuevo amigo.

Hay varias reglas básicas que hay que tomar en cuenta al comenzar el entrenamiento:

La modulación de la voz debe ser suave y agradable a la hora de premiarlo; y seca y fuerte a la hora de hacerle cumplir una orden.

Hay que elegirle un nombre, para que se identifique con él y puedas captar su atención; debe ser corto y que al oírlo repetidamente lo grabe con facilidad. Únicamente utiliza su nombre para decirle cosas agradables y nunca para regañarlo.

Cuando es pequeño y/o recién llegado a casa, es recomendable comprarle juguetes para que aprenda a jugar con ellos y puedas distraerlo cuando quiera morder algún objeto del hogar.

Debe husmear toda la casa (para que conozca su territorio), hay que seguirlo por donde vaya y si detectas que tiene ganas de orinar o defecar hay que llevarlo hacia el rincón donde quieres que haga sus necesidades. (Un diario en el piso o un rincón del jardín).

El perro es un animal, no razona, así que lo que para nosotros parece una gracia cuando es chico, será una gracia cuando sea grande. En este sentido si una vez lo dejamos que se suba al sillón sin reprimirlo, lo hará por mucho tiempo.

Nunca debes golpearlo (paciencia), recuerda que al igual que un niño aprende día a día y de acuerdo a la dedicación y el cariño que le tengas tendrás muy buenos resultados o por el contrario tu perro podría ser miedoso y obedecerte sólo por miedo.

Muéstrale su plato de agua y comida (para que identifique su lugar) y llévalo a su casita, almohadón o lugar donde vaya a descansar. Empezara a llorar y a suplicar que estés con él y lo saques de ahí, pero si lo haces habrás dado mal el primer paso: empezara a dominarte y a hacer contigo lo que quiera.

Cuando te desobedezca, haga mal algo que le ordenaste o este haciendo "travesuras" debes de darle la orden de NO enérgicamente, y así el va a ir aprendiendo que es lo malo y que no.

Cuando acate las ordenes bien, es bueno premiarlo con las palabras MUY BIEN, acariciándolo y/o dándole un premio.

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