El piojo rojo es un parásito, y como tal se alimenta de la sangre de mamíferos y animales vertebrados de mayor tamaño que él. Su tamaño puede ser inferior a un milímetro y es de un color rojizo. Se esconde por los rincones más insospechados de la jaula y es de hábitos nocturnos, lo que quiere decir que sale de su escondite únicamente durante la noche para alimentarse.
Esto último hace que el piojo rojo sea difícil de detectar o que cuando lo hayamos hecho se haya convertido en una auténtica plaga. Sus primeras víctimas suelen ser los canarios más débiles o incluso las pequeñas crías que se encuentran en el nidal, cuando estamos en época de cría.
Uno de los síntomas que puede presentar un canario atacado por el piojo rojo, es la palidez de su piel, ya que poco a poco se le va agotando la sangre que sirve de alimento al parásito. También puede ser un síntoma la inquietud del canario durante sus horas de sueño, rascándose repetidamente por distintas partes de su cuerpo.
Si hemos descuidado la higiene y el mantenimiento de las jaulas, deberemos tomar medidas para comprobar que no existan estos parásitos. Una de las formas de averiguarlo es por la noche; con una linterna nos acercaremos a las jaulas y las inspeccionaremos detenidamente, para comprobar si hay movimientos en el canario o expediciones de los piojos en busca de alimento. También podemos comprobarlo de la siguiente manera: cuando cae la noche procederemos a tapar la jaula del canario con un trapo blanco y limpio; si a la mañana siguiente observamos pequeñas manchas o incluso los mismos parásitos pegados al trapo, no habrá ninguna duda de que la amenaza está presente.
lunes, 21 de enero de 2008
El piojo rojo y los canarios
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Catas o Periquitos Australianos
El periquito que vive libre en la naturaleza posee una coloración de sus plumas en tonos verdes claros, con zonas de plumaje amarillo como la cara, el cuello y presenta manchas negras a los lados. En cautiverio, gracias a continuos intercambios genéticos, se amplió la gama de colores que va desde los tonos azulinos, pasando por los malva, luego los violeta, los verdes claros y oscuros, los amarillos y hasta los grises e incluso se dan especies albinas.
La Jaula
Al ser aves gregarias y criar en colonias, se podrían poner varios ejemplares dentro de una misma jaula, pero lo general es partir con una pareja. La jaula debe esta ubicada de tal manera que le llegue una buena iluminación por un lado y tenga una zona de sombra también, pero sin humedad. Así el ave pasará de un ambiente al otro en caso de necesitarlo. Se debe colocar en una zona libre de corrientes de aire. Debe evitarse los cambios fuertes de temperatura y de ubicación.
Existen las jaulas que se compran en las tiendas especializadas, que son fáciles de limpiar y al no ser de madera evitan la tendencia - especialmente de las hembras- a picotearlas.
Alimentación
Los periquitos comen preferentemente semilla de mijo, alpiste y avena o linaza. Las semillas deben tener un nivel de humedad no mayor al 15%. Para una o dos aves, es mejor comprar el alimento preparado que venden, ya que si se compra en grandes cantidades se puede descomponer con el tiempo. También comen una dieta rica en verduras, como lechuga, zanahorias, espinaca y acelga, las que deben ser ofrecidas limpias y secas, al menos día por medio. También les agradan las frutas como manzanas, peras, sandías, piña, kiwi, duraznos, etc. No se debe abusar ni de las frutas ni de las verduras ya que pueden presentar problemas estomacales. El agua debe ser cambiada al menos una vez al día y ojalá hervida. Al igual que los seres humanos, les gusta una dieta que varíe, ya que la monotonía las cansa. Se deben administrar suplementos vitamínicos que se disuelven en agua, especialmente cuando están en período de cría y se les puede suministrar yemas de huevo.
Un periquito se encuentra feliz en su jaula si desprende alegremente sus alas, cuando se limpia el pelaje despreocupadamente. Se asea el pico frotándolo sobre la los barrotes o la percha, salta feliz de percha en percha y se sostiene sobre una sola pata, es porque está muy relajado en su hogar.
Adiestramiento
Las catitas que se han tenido desde su nacimiento, pueden tener la capacidad de emitir sonidos. Para ello es necesario gran paciencia y buen trato. Como hemos visto, las catitas o periquitos Australianos son aves inteligentes, sociables y tienen la ventaja de no requerir grandes espacios, por lo que pueden habitar en departamentos pequeños. Es una muy buena mascota para niños, adultos e inclusos ancianos solos, a quien le sirve de compañía.
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Mascotas exóticas
Así, lo óptimo es comprar estos animales en un lugar especializado en el que puedan ofrecer consejos útiles así como instrucciones de cómo tratarle y alimentarle. Además, es muy útil establecer contacto con algún particular que tenga una mascota de la misma especie, para que nos adelante en qué forma vive y si se encuentra bien en el hogar, ya que los libros especializados a veces no incluyen información sobre la convivencia con estos animales.
Las más requeridas:
En los últimos años se ha producido una gran demanda de animales exóticos de las especies más variadas; desde los conejos enanos hasta las serpientes.
En el caso de que se adquiera una iguana, se obtendrá un reptil con la piel cubierta de escamas y con las extremidades muy cortas. Existen más de trescientas especies de este animal, algunas de las cuales son marinas, mientras que el resto son terrestres. Además, hay que conocer que estos animales se caracterizan por ser muy perezosos e indolentes. Su esperanza de vida ronda los cuarenta años y si se adquiere una hembra éstas comienzan a ser receptivas a los siete.
Por su parte, los lagartos, que pertenecen a la clasificación de los saurios, requieren una alimentación insectívora. Entre los más solicitados se encuentran los camaleones, los anolis y los escincos pequeños. También se alimentan a base de insectos e invertebrados las serpientes de talla mediana o pequeña. En el caso de adquirir una de éstas hay que extremar las precauciones para no llevar a casa una que suponga un peligro para el hombre.
Pero, sin duda, la mascota exótica más común y extendida, sobre todo por Estados Unidos y Europa, es el hurón, una especie que llega a las tiendas preparada para evitar la reproducción, por el impacto ecológico que ésta provocaría. El inconveniente de este animal es que despide un olor desagradable.
Por último, hay que señalar que la última tendencia en la adquisición de mascotas exóticas consiste en la instalación de un acuario marino en el hogar, en el cual se pueden mantener peces de agua salada, pulpos e incluso tiburones enanos. Sin embargo, esta opción supone un elevado desembolso económico y una gran dificultad de mantenimiento.
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Petauro, una mascota desconocida
El petauro es un animal similar a la ardilla voladora. Es cariñoso y en cuanto lo veas desearás tenerlo como mascota. Todavía no son muchos los hogares que disfrutan de un petauro como animal de compañía, pero lo que sí es cierto es que cada vez son más los individuos que conviven con esta especie.
El petauro es uno de los animales más antiguos dentro de los mamíferos. Se incluye dentro de la clase de los marsupiales, igual que los canguros. Es decir, las hembras dan a luz a crías que están poco desarrolladas y que van a completar su gestación en la bolsa de la madre.
Tu mascota vivirá alrededor de unos 15 años. Su tamaño es pequeño: no sobrepasa los 18 cm. y tiene una cola tan larga como su cuerpo. Sus ojos y orejas son muy grandes. Se trata de un animal nocturno, por lo que pocas veces verás a tu nuevo amigo jugar o estar activo antes de las 22-23 horas.
Cualidades e inconvenientes
El petauro tiene unas necesidades más exigentes que otros animales, por lo que antes de adquirir una de estas graciosas mascotas, tienes que tener claro que le vas a proporcionar todo lo que necesite.
Además de ser una especie cariñosa y encantadora que acabará muy unida a su dueño, tiene otras cualidades que irás descubriendo; si bien, también tiene muchos inconvenientes. La jaula tiene que tener unas dimensiones amplias para que el animal pueda moverse a gusto. Recuerda que el petauro es un animal trepador que necesitará un habitáculo alto.
Posee un olor bastante fuerte, sobre todo los machos en época de celo. Si quieres evitarlo, tienes que mantener la jaula todos los días bien limpia. Otro impedimento que podrías evitar con precaución son los arañazos involuntarios que te proporcionará cuando estés jugando con él.
Alimentación adecuada
El petauro es omnívoro: come insectos y verduras, pero lo que más le gusta son las frutas: piña, melocotón, manzana y naranja. Trocéalas y dáselas peladas y mezcladas con las verduras.
Su dieta también necesita proteínas e hidratos de carbono. Le encantan los frutos secos, pero siempre sin sal. Sin embargo, es un animal que no tolera las grasas ni la lactosa. Evita que tu mascota sufra achaques debido a la alimentación: sé responsable y estricto con su dieta.
Cuando llegue a casa
Posiblemente, cuando llegues con tu mascota a casa el animal se encontrará estresado. Se comportará de forma asustadiza y algo violenta. No se dejará coger e intentará arañarte y morderte. No te preocupes, ten paciencia y no desesperes.
Antes de su llegada, tienes que tener preparada su jaula para que cuando tu petauro entre en casa esté todo listo. Lo primero que harás será introducirlo en el interior de su nuevo hogar y no molestarle porque, cuando él quiera salir, ya lo hará. No lo olvides, la tranquilidad es necesaria al menos durante las primeras 24 horas.
Familiarízate con tu mascota
Pasado este tiempo, tu pequeño amigo estará más familiarizado con su nuevo entorno y, por lo tanto, estará más tranquilo. Aún así, al principio intenta no hacer fuertes ruidos ni le expongas a intensas luces, ya que podría sentirse perturbado.
Poco a poco, tu ardilla irá considerándote uno de los suyos. Es conveniente que al menos juegues con él dos horas al día, pero recuerda que tendrá que ser de noche cuando despierte.
Etiquetas: Petauro
Gatitos con Problemas de Salud
Por más sano que se encuentre el gato, es preciso que periódicamente lo lleves al veterinario para que el profesional lo examine, lo vacune o atienda posibles trastornos.
Esta medida debe ser tomada incluso antes de llevar una mascota recién adquirida, y continuará a lo largo de toda su vida.
Lo primero que debe hacer un veterinario al atender por primera vez a nuestro gato es practicarle un reconocimiento exhaustivo que incluirá la boca y las encías, la aplicación de vacunas si el gato ya tiene ocho o nueve semanas y el palpado de todo el cuerpo.
Después, seguramente tendrás que responder a algunas preguntas respecto al comportamiento de la mascota. Un gato sano se mantiene alerta, atento a todo lo que pasa y se muestra seguro de sí mismo. Controlarlo periódicamente no requiere demasiado esfuerzo, pero hay que hacerlo siempre para detectar cualquier síntoma de enfermedad.
Síntomas para detectar enfermedades:
Si tu gato presenta alguno de estos trastornos, no dudes en consultar con el veterinario:
Problemas oculares: secreciones, inflamación del párpado, cambio de color de los ojos, sensibilidad anormal a la luz, tercer párpado visible, problemas de visión.
Trastornos auditivos: secreciones, cera marrón oscura en el oído, se rasca o se frota en exceso, mueve o ladea la cabeza, son signos claros de que la mascota puede presentar bultos o inconvenientes para oír.
Inconvenientes respiratorios: dificultad para respirar, estornudos constantes, tos, secreciones, fiebre.
Afecciones en la piel: se rasca continuamente, pierde mucho pelo, se limpia en exceso, presenta picaduras, zonas con calvicie, tiene pulgas u otros parásitos o hinchazones bajo la piel.
Problemas digestivos: vomita en forma continua, tiene diarrea, o estreñimiento persistente, pérdida del apetito, aparece sangre en heces.
Trastornos del sistema nervioso: tiene convulsiones o ataques, espasmos musculares y temblores, parálisis parcial o completa, andar inestable e irritación aguda de la piel.
Enfermedades cardiovasculares: sufre colapsos o desmayos, tiene una coloración azulada en las encías, presenta dificultades respiratorias, no quiere hacer ejercicios ni moverse mucho.
Afecciones del aparato reproductivo: presenta sangre en los genitales, secreciones anormales, inflamación en las glándulas mamarias o en los testículos.
Parásitos internos: se diagnostica por medio de presencia de lombrices en las heces, diarrea persistente, granos en la zona del ano; se lame o se frota la parte trasera, tiene hinchazón abdominal y pierde peso.
Disfunciones del aparato urinario: puede aparecer sangre en la orina, incontinencia o exceso de orina, sed excesiva.
Problemas musculares u óseos: dificultades para caminar, cojera, inflamación de patas u otra parte del cuerpo, sensibilidad cuando se toca determinada zona, resistencia a caminar o saltar y andar inestable.
Trastornos de conducta: duerme demasiado, bebe más agua de lo normal, no quiere salir a la calle, no come, está agitado, aúlla, se esconde sistemáticamente.
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